Cuatro días en vivo · Gratis · 15 AL 17 DE SEPTIEMBRE
Pásale el dedo por encima. Sin pensarlo.
Cada zona te dice algo distinto.
«Esa también es una respuesta. Y es la más común de todas.»Ya llevas tanto tiempo apretando que te parece normal.↓
Y la encontraste cerrada.
No nació cerrada. Se fue cerrando de a poquito,
cada vez que aprendiste a portarte bien.
Un cuerpo apretado no elige: obedece.
Por eso en cuatro días te enseño a desobedecer.
Para que por fin elijas tú.
Aunque sea para cagarla.
No te voy a decir que vas a sanar, ni cuánto, ni en cuánto tiempo. Lo medí en un laboratorio y no todos los cuerpos respondieron igual.
Lo único que te puedo decir es esto:
vas a sentir algo que tu cuerpo no sentía hace años.
Entras apretado. Sales relajado.
Lo demás lo decide tu cuerpo, no yo.
Cuatro días en vivo. Gratis.
No necesitas cámara, ni experiencia, ni creerme nada.
Si respiras ya calificas
Porque hacerle preguntas de la mente a la mente ya cansa, güey. El laboratorio es tu cuerpo.
Uno por ver no cambia. Por eso aquí se respira en vivo, todos los días.
Me condenaron a corticoides de por vida por asmática. Después fui cuatro veces campeona mundial de danza en Egipto.
Llegué a Barcelona a los 21 a lavar baños, viniendo de una casa con chofer y nana. Estudié medicina china para curarme yo. Viví con los guardianes del crematorio de Varanasi.
De ahí salió la Respiración Neuroepigenética. La encontré en mi cuerpo. Después la fui a medir a un laboratorio.
La ciencia llevaba décadas midiendo el miedo. Yo decidí medir el amor.
Cuatro días. Y el último vuelves a revisarte la mandíbula, a ver qué encuentras.
Y si no vienes, que no sea porque alguien más lo decidió por ti.
Vengo a desobedecer